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Timbre cantarín sí o no

Desde hace años, llevo en la bici un timbre al que le tengo mucho cariño. Con el tiempo y los golpes que ha llevado ya no cumple su función original. En cambio, desde que lo puse en el manillar, me acompaña un alegre tintineo cuando el suelo es irregular, algo muy habitual. La Bakio es silenciosa y me sirve para no pasar desapercibido. Muy útil cuando alguien cruza la calzada confiando en su oído más que en su vista.Timbre cantarín
Desde hace un tiempo, el aumento exponencial de uso de bicicletas en Zaragoza ha traído bastantes molestias a las personas que vamos a pie. Y lo que ayer era un cascabel que me hacía audible a los demás, hoy es interpretado como una exigencia, de mi parte, para que los peatones me dejen paso las escasas veces que voy por la aceras a velocidad de peatón o con la bici a mi lado.

Lo he podido observa en varias ocasiones. Yendo por la acera, una persona en bicicleta toca el timbre para que se aparten los peatones que van delante de ella. ¿Qué parte de “preferencia peatonal” no entiendes? Si hay mucha gente en la acera y te impide avanzar, desciende de la bici y pide paso, educadamente. O mejor, bájate a la calzada.

En ese dilema me encuentro. Mantengo el timbre o lo dejo en casa. Tampoco es que me quite el sueño. Para esto ya viene la vida arreando unas temporadas más que otras.  La campanilla en insignificante a su lado.


Soy peatón, y tengo miedo

Miedo a las bicis y motos que van por el carril bici y no respetan las normas de convivencia. Miedo a los que usan la acera como un carril más y se permiten el derecho de pitarte para que les dejes paso.

Soy una persona que cree en la convivencia. Y puedo entender que alguien suba su moto a la acera para aparcarla y evitar que se la tire un coche por dejarla en la calzada. Pero no creo que sea aceptable que use la acera como una calzada.

También puedo entender que algún ciclista use la acera en ciertos momentos. Pero prefiero que se comporte como un peatón. Que vaya despacio y parándose cuando esté cerca de otros peatones y no pueda adelantarles con seguridad.

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Bicicletas y motos por la acera

El otro día en el Twitter de nuestro amigo @JamalDols, leí una reflexión que se hacía.

PabloJD bicis motos acera

Pongámonos en un caso concreto: una calle con calzada de sentido único. Un vehículo, para llegar al otro extremo de la calle por la calzada, tiene que recorrer cuatro veces su longitud.

Voy a ponerme en la situación de una persona en bici por la acera (la más fácil para mí).

Ciclista: “En vez de dar un rodeo entre coches, es más cómodo ir por la acera. No hay mucha gente, tres o cuatro personas desperdigadas. Iré despacio, unos 10km/h (un poco más de la largura de una bici por segundo), cerca de los coches aparcados y controlando los portales. Si alguien está cerca, frenaré y si es necesario echo el pie a tierra.”

Qué cívico ¿no? Sigamos. Ahora intentaré meterme en la piel de una persona que va con la moto.

Motorista: “Tengo que ir al otro lado y me cuesta más dar la vuelta a la manzana. Si voy despacio no molesto mucho, pues tampoco hay mucha gente.”

¡Ahí va!, si es el colega del ciclista en moto. ¡Qué par de ciudadanos responsables!

Ahora vienen las personas a pie.

Peatona con niño pequeño caminando de frente a la bici o moto: “Javi, dame la mano que viene una bici/moto”. Al mismo tiempo que se arrima a la pared.

Grupo de tres peatones ocupando prácticamente todo el ancho de la acera.

Llevan un ciclista detrás. Uno se gira y ve la bici detrás, esperando un hueco para pasar. Les comenta a los otros que viene una bici. Vuelven la cabeza e instintivamente dejan un pasillo para que pase el ciclista. Éste no va a ser menos y les da las gracias.

Oyen una moto a su espalda. Uno se gira para cerciorarse. Los otros se miran. Se retiran para no tener que soportar el ruido y los humos mucho rato. El motorista pasa con cuidado, que es amigo del ciclista.

Esto es mi pequeña aproximación a las circunstancias de algunos protagonistas de esta escena cotidiana. He preferido no complicarla con comportamientos poco respetuosos que podemos llegar a tener, tanto a pie como conduciendo un vehículo. ¿Qué os parece? ¿No tengo ni la más remota idea de lo que hablo? ¿Me he acercado un poco? ¿es mejor que me dedique a vender globos?

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¡Entonces, para qué queremos el carril bici!

Avenida de 3 carriles en cada sentido. Un carril-bici bidireccional en un lado.

Voy circulando, en bicicleta, por el carril derecho de la calzada en el sentido contrario al que está el carril-bici. A unos 100 metros el carril-bici desaparece. No voy a cruzar para ir por él, para tener que volver a cruzar un poco más adelante. En Zaragoza, las bicicletas pueden circular por la calzada, siempre que circulen correctamente y a velocidad adecuada.

Una señora mira a ambos lados para cruzar y ni ve vehículos a motor, ni a mí. Se pone a cruzar.

Cuando está en mitad del primer carril de la calzada, se sorprende al verme llegar.

Miro atrás, veo que no viene nadie y cambio de carril para evitarla.

Ella levanta los brazos y grita: “¡Entonces, para qué queremos el carril bici!”


¿Para qué sirve la cuenta atrás en los semáforos de peatones?

Fueron pensados para ayudar a las personas que van a cruzar un paso de peatones. Informan del tiempo que les queda para cambiar a rojo y a verde.

Pero también sirven para otro uso que ha ido proliferando en Zaragoza. Cuando faltan pocos segundos para ponerse verde para los peatones y no se ve coche cerca, algunos se animan a cruzar como si estuviera verde. Cruzan sin mirar mucho más, pues se fían de su oído. Dicen: “No oigo motor, no hay peligro”. ¿Y las bicis?

Ya me ha ocurrido varias veces. Circulando en bicicleta, por alguna avenida, voy llegando a un semáforo al que le faltan pocos segundos para cambiar a rojo. Una persona mira hacia donde yo vengo, mira la cuenta atrás del semáforo y se pone a cruzar decidida, ignorándome. Y tengo que frenar teniendo mi semáforo todavía en verde.

Estoy pensando en 2 posibles soluciones. La primera, tener paciencia y esperar que la fuerza de la costumbre consiga que todos seamos conscientes de lo que estamos haciendo, y que, no sólo hay peatones y vehículos a motor ruidoso circulando por la calle. Quizás habrá que esperar a los coches eléctricos.

La segunda es más rápida. Quitar la cuenta atrás para saber cuándo se va a poner verde y solo dejar el tiempo que queda para cruzar en verde. Perdemos la mitad de la información y seguramente que alguien le encontraría otros usos.

Las soluciones creo que siempre tendrían que pasar por conseguir que hiciéramos buen uso de estos semáforos y pensar en los demás que también van por la calle. Si las personas que empiezan a cruzar antes de tiempo, respetan la preferencia del que viene en verde, conseguimos convivencia vial.


Parado con la bici detrás de un bus

Parado con la bici detrás de un bus urbano justo en medio de un semáforo. Los peatones inquietos por cruzar.

Veo que ya no viene ningún vehículo por detrás y me pongo en movimiento. Peatones inquietos ven lo mismo y salen de la acera a cruzar “en rojo”.

Le digo a una señora que cuide que estoy pasando y pide disculpas.

Un peatón que venía del otro lado “en rojo” me empieza a recriminar no se el qué. Le digo que aún lo tengo verde. En ese momento se le unen varias personas más que estaban cruzando en rojo, hasta la señora que tan educadamente me había pedido disculpas.


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